Thomas Mann
- Andrés Téllez-Núñez
- Dec 18, 2024
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No he tenido la fortuna de leer los libros de Thomas Mann, en alemán.
A pesar de ello, siempre disfruto sus relatos, en español.
Además: siempre que leo literatura alemana, así sea en español, no me aburro, y con ella, y a través de ella, también encuentro ideas interesantes y útiles.
En estos días vuelvo a deleitarme con la lectura de La montaña mágica.
Y coincido con aquel comentarista español, que afirma que quizás solo pocos (como Mann) logran divertir al lector con una novela bien escrita de tantas páginas (¿es una obra de arte?), y con descripciones profundas de las coordenadas existenciales.
Frecuentemente me pregunto lo siguiente:
¿Por qué me gusta tanto la literatura alemana que conozco?
¿Por qué un relato, como La montaña mágica, que contiene descripciones de desayunos, almuerzos y comidas estructuradas, aire alpino limpio y fresco, salud y enfermedad, tiempo y existencia, me interesa tanto?
Parece que la conexión entre filosofía y Alemania siempre es captable o sentible y que, quizás, hubo algún alemán por el lado paterno.
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